
Granujas a todo ritmo The Blues Brothers
Año de producción: 1975Dirección: John LandisIntérpretes: John Belushi, Dan Aykroyd, James Brown, Cab Calloway, Ray Charles, Aretha Franklin.Guión: Dan Aykroyd, John LandisMúsica: Elmer Bernstein
James Brown, John Lee Hooker, Ray Charles, Cab Calloway, Aretha Franklin, Dan Aykroyd y John Belushi son parte de los ingredientes de este coctel lleno de blues y soul, la historia y la leyenda de los míticos Blues Brothers, dos hombres con trajes y sombreros negros y gafas de sol oscuras a los que el blues hermanó.
Jake, que acaba de salir de la cárcel, y Elwood Blues hacen una visita al orfanato de monjas que los crió, sobre el que pesa la amenaza de desahucio a no ser que las monjas reunan 5000 dólares. Mientras asisten a la misa celebrada por el padre Cleophus James, Jake es iluminado: deben reunir a la vieja banda e irse de gira.
Este simple argumento sirvió a John Landis para crear un film de culto, esto y un par de cosas más. Dos cómicos irrepetibles y en estado de gracia, a los que Saturday nigth live había descubierto y lanzado a la fama. Unos diálogos lacónicos, pasotas y graciosos, con frases antológicas. Unas persecuciones de coches dignas de Burt Reynolds. Y unos increíbles números musicales protagonizados por todo el star system del blues.
Desde el comienzo Jake y Elwood hablan de la reunión de la banda como de una misión divina y no dudan en hacer todo lo necesario para lograr su objetivo. De esta manera el film se convierte en una carrera desenfrenada a la que se suman todo tipo de personajes, desde la exnovia de Jake, un conjunto de cowboys, un grupo nazi y la más larga cola de coches de policía que se ha visto en el cine. Tras de sí van dejando un montón de ruinas y en ningún momento se les ocurre volver la vista atrás, porque solo piensan en presente sin importarles las consecuencias.
La película tampoco desaprovecha la ocasión de atacar al establishment blanco, al tiempo que caricaturiza al orden público con una esperpéntica galería de agentes de la ley y la especial afición de los hermanos Blues por infringir normas de tráfico.
Son incontables las escenas memorables, desde el sermón musical de James Brown hasta la impresionante Aretha al grito de “Respect” en la cafetería, pasando por la surrealista actuación en la tienda country a la visita a la sauna para la organización del concierto final. Sin embargo una de las mejores y muestra del talante pasota de Jake y Elwood así como del espíritu de la película se produce con el continuo paso de trenes por la ventana de la habitación de Jake mientras ellos intercambian estas frases –“¿Cuántas veces pasa el tren?” –Jake “Tan a menudo que ni siquiera te darás cuenta”
Año de producción: 1975Dirección: John LandisIntérpretes: John Belushi, Dan Aykroyd, James Brown, Cab Calloway, Ray Charles, Aretha Franklin.Guión: Dan Aykroyd, John LandisMúsica: Elmer Bernstein
James Brown, John Lee Hooker, Ray Charles, Cab Calloway, Aretha Franklin, Dan Aykroyd y John Belushi son parte de los ingredientes de este coctel lleno de blues y soul, la historia y la leyenda de los míticos Blues Brothers, dos hombres con trajes y sombreros negros y gafas de sol oscuras a los que el blues hermanó.
Jake, que acaba de salir de la cárcel, y Elwood Blues hacen una visita al orfanato de monjas que los crió, sobre el que pesa la amenaza de desahucio a no ser que las monjas reunan 5000 dólares. Mientras asisten a la misa celebrada por el padre Cleophus James, Jake es iluminado: deben reunir a la vieja banda e irse de gira.
Este simple argumento sirvió a John Landis para crear un film de culto, esto y un par de cosas más. Dos cómicos irrepetibles y en estado de gracia, a los que Saturday nigth live había descubierto y lanzado a la fama. Unos diálogos lacónicos, pasotas y graciosos, con frases antológicas. Unas persecuciones de coches dignas de Burt Reynolds. Y unos increíbles números musicales protagonizados por todo el star system del blues.
Desde el comienzo Jake y Elwood hablan de la reunión de la banda como de una misión divina y no dudan en hacer todo lo necesario para lograr su objetivo. De esta manera el film se convierte en una carrera desenfrenada a la que se suman todo tipo de personajes, desde la exnovia de Jake, un conjunto de cowboys, un grupo nazi y la más larga cola de coches de policía que se ha visto en el cine. Tras de sí van dejando un montón de ruinas y en ningún momento se les ocurre volver la vista atrás, porque solo piensan en presente sin importarles las consecuencias.
La película tampoco desaprovecha la ocasión de atacar al establishment blanco, al tiempo que caricaturiza al orden público con una esperpéntica galería de agentes de la ley y la especial afición de los hermanos Blues por infringir normas de tráfico.
Son incontables las escenas memorables, desde el sermón musical de James Brown hasta la impresionante Aretha al grito de “Respect” en la cafetería, pasando por la surrealista actuación en la tienda country a la visita a la sauna para la organización del concierto final. Sin embargo una de las mejores y muestra del talante pasota de Jake y Elwood así como del espíritu de la película se produce con el continuo paso de trenes por la ventana de la habitación de Jake mientras ellos intercambian estas frases –“¿Cuántas veces pasa el tren?” –Jake “Tan a menudo que ni siquiera te darás cuenta”
A pesar de tenerlo todo para triunfar en USA la crítica la recibió con todo tipo de palos y fue en Europa donde alcanzó el status que ostenta y se reconoció lo cool sus diálogos, consagrando a la pareja Aykroyd-Belushi y sus blues brothers teniendo que llevar a cabo una gira real que supuso la entrada en barrena de John hasta su fallecimiento en 1982.
Y como diría un blues brother “Estamos a 106 millas de Chicago, tenemos el depósito lleno, medio paquete de cigarrillos, es de noche y llevamos gafas de sol”.
“Tira”.