domingo, 12 de agosto de 2007

guauuuu


BARBARELLA
Título original: BarbarellaDirector: Roger VadimInterpretes: Jane Fonda (Barbarella), John Philip Law ( Pygar el Angel), Ugo Tognazzi (Marc Hard), Milo O'Shea (Duran Duran)
Que contar de la película más kitch de toda la ciencia ficción. Un film cuyo comienzo y quizás momento más memorable no es otro que el streptease espacial en gravedad cero de toda una diva como Jane Fonda.
Basada en la serie de Comics de Jean Claude Forest y concretamente la película adapta parte de Drole de Jeux, publicado en V MAGAZINE en 1963. Hay que reconocer que la peli en si no es gran cosa vista hoy en día y que el argumento deja mucho que desear.
Barbarella, astronavigatrix en permanente viaje de placer, recibe una misión del presidente de la República Terrestre, lugar lleno de armonía y amor (¿?). Tiene que encontrar al desaparecido Dr. Duran Duran (sí, el grupo tiene el nombre por este personaje y eso explica muchas cosas), creador del rayo positrónico y que puede hacer renacer la guerra en el universo. En su búsqueda Barbarella chocará con personajes de lo más freak, hasta llegar a la ciudad de Sogo (sodoma y gomorra en versión psicodélica) gobernada por el Tirano Negro y sita sobre un lago vivo y lleno de mal, el Matmos, donde se esconde Duran Duran y su secreto.
La estética es sencillamente genial por su "plasticidad", el espacio parece un viaje de ácido, los vestuarios son originales y extravagantes, y que decir de la nave espacial forrada entera de pelo en su interior, con un cuadro de Monet y cama transparente. El vestuario de Barbarella merece mención especial porque viste 8 modelitos de Rabanne a cual más sensual. Parece que la preocupación de Vadim, marido de Fonda, era desnudar a su mujer sin que se vea todo pero que se intuya. Así en sus trajes predominan las transparencias, la escasez de tela y el talle ajustado.
De los personajes solo decir que están muy claros, el malo es muy malo (Duran Duran y la Reina), el bueno es muy bueno (el ángel Pygar), el macho es muy macho (el vigilante) y la fémina es muy fémina. Y la estrella es sin duda Jane Fonda, quien borda el papel de Barbarella, dándole el punto perfecto entre la inocencia de una virgen desatada y una James Bond galáctica, que hace que Barbarella esté como esté, siempre fantástica (ya se la coman a mordiscos los muñecos de unos odiosos niños o sea atravesada a picotazos por unos nada dulces pajaritos).
Un punto de inflexión en la trama y para el desarrollo del film es el momento en que Barbarella descubre el amor físico, lo que hace que no quiera hacerlo de otra manera. Este hecho es fundamental cuando Duran intenta matar a Barbarella, con su máquina que produce múltiples orgasmos hasta matarte de placer. Pero Barbarella es tan fuerte que quema la máquina y Duran sólo tiene una respuesta: ¿qué clase de mujer eres?, ¿es que no tienes vergüenza?.
En definitiva psicodelia pura y dura para una película que no deja de ser una comedia espacial con un componente erótico para una época llena de tabúes sexuales y en la que una espectacular Jane Fonda deja sin hipo a cualquiera.

genial sellers


¿Qué tal, Pussycat? 1965 (What´s new, Pussycat?)
Director: Clive Donner Guionista: Woody Allen Intérpretes: Peter O´Toole, Peter Sellers, Woody Allen, Ursula Andress, Romy Schneider, Capucine. Nominada al Oscar por la canción What´s new, Pussycat, de B. Bacharach y Hal Davis.
Que se puede decir de una película que pone juntos en la pantalla al incomparable Woody Allen y al inimitable Peter Sellers, pues que es toda una locura, una bendita locura. Tras su experiencia en el televisión, con esta película Allen tuvo su debut cinematográfico, contando con un reparto extraordinario. Cuenta la leyenda que una noche de 1964, en el local Blue Angel, Shirley MacLaine y el productor C.F.Feldman, rieron sin parar con una de las actuaciones de Allen, que al día siguiente ya tenía la propuesta de hacer esta película, que aceptó a cambio de 35000$ y un papel como actor.
Esta alocada y pícara comedia nos presenta a Michael James, reputado playboy, director de la más prestigiosa revista de moda parisina, siempre rodeado de problemáticas mujeres de tendencias muy promiscuas. Michael es incapaz de ser fiel a su prometida, en parte porque todas las mujeres a las que conoce experimentan una irresistible atracción por él. En un intento de enderezar su compleja vida amorosa, acude a buscar ayuda al Dr. Fritz Fassbender (Peter Sellers). Por desgracia para él (no para los espectadores), Fritz es un psiquiatra demencial cuya obsesión por el sexo es todavía mayor que la de Michael y que, en lugar de ayudarle a superar su problema, contribuirá a convertir su vida en una montaña rusa llena de situaciones propias de las películas de los hermanos Marx, de piernas bonitas y complicaciones sentimentales.

El film nos brinda la ocasión de disfrutar por primera vez como actor a Woody Allen como un asombroso personaje, con su torpeza y su dolor de vivir, con su timidez y sus dudas de individuo incomodado. Su aparición en el film es reveladora para el futuro de su cine, su personaje hacía trampas jugando al ajedrez en la Closerie des Lilas y un tal Peter O`Toole iba a robarle su novia, pero Woody Allen imponía su personaje, sus obsesiones, sus temas, sus torpezas y sus desdichas, que se convertirán en el sello de la casa.

La película no pasará a la historia del cine por su resultado global, sin embargo nos regala alguna que otra escena delirante. El retrato conseguido por Sellers de psiquiatra salido es impagable, con una escena inicial con su esposa acusándolo de adultero lascivo y Sellers buscando su significado en el diccionario, se recoge en numerosos libros de diálogos cinematográficos. Hilarante es también la stripper, aspirante a poetisa y suicida de vocación que acosa al protagonista. De igual manera que en la mente de todos quedará la frase “Es todo lo que me puedo permitir” que Allen espeta a O´Toole en relación a su trabajo como vestidor de las strippers, como culmen a un gag memorable.

Si hay algo que no se os olvidará fácilmente de esta película y que repetiréis hasta la saciedad es la frase que le da título, “What´s new pussycat?”. Por supuesto lo haréis al ritmo de la melodía del film y con la voz del personalísimo y omnipresente Tom Jones. En esta cancioncilla están gran parte de las razones que han hecho de esta película un objeto de culto para muchos cinéfilos. Woah, Woah, Woah….

ELECTION, JOHNNIE TOO

En ocasiones hay películas que pasan desapercibidas para luego ser descubiertas como pequeñas joyas. Uno de estos casos ha sucedido estas navidades ante el aluvión de producciones made in USA. La joya de la que habló no es otra que “Election” de Johnnie To, que aún viniendo avalada por el premio a la mejor dirección en Sitges, ha tenido que conformarse con cines pequeños y unas pocas semanas en cartel, pero el boca a boca hará que sobreviva en la mente de los aficionados al cine.

En el film se nos presenta el apasionante mundo de las triadas por medio del proceso que sucede cada dos años para los miembros más veteranos de la tríada más antigua de Hong Kong –la Wo Shing Society– de elegir a su nuevo líder. Dos son los candidatos, Lok, favorito para ganar y fiel seguidor de las tradiciones, y su rival, Big D, quien no duda de ir contra las tradiciones tratando de influenciar en el voto con el dinero y la violencia. La desaparición de un bastón de mando cuya posesión simboliza la jefatura de la triada complicara más las cosas.

Un elemento a destacar en el film, es que casi no se ven armas de fuego, lo cual responde al deseo del director de dotar a la película del mayor realismo y similitud con los hábitos de las triadas, las cuales en raras ocasiones acuden a la contratación de profesionales para la resolución de sus asuntos. De igual forma las personas que forman dichas sociedades son de lo más normal y vulgar sin ese toque artificial de sofisticación tan repetido en otros films. Estos tipos resuelven sus diferencias a golpes, navajazos o pedradas.

Dentro de este realismo hay que destacar la labor de documentación de To, quien además de leer todo tipo de libros sobre las triadas y sus rituales se entrevistó con muchos de los líderes locales para recabar información de primera mano. Como anécdota decir que varios de los miembros de la triada que salen en el film lo son realmente en la vida real.

El film si nos muestra una realidad, la desaparición del respeto a las tradiciones por parte de los jóvenes, quienes actúan con violencia desmedida y únicamente movidos por el dinero sin regirse por esa ética que siempre ha estado presente en estas instituciones. Sirve el film para demostrar que tampoco las autoridades chinas han sido capaces de acabar con la organización, la cual forma parte de la realidad de Hong Kong y es bien conocida por las autoridades locales. Además el film está lleno de escenas cargadas de humor negro y crudeza hilvanadas al ritmo de la música, hecho que nos hace sentirnos ante lo que bien podríamos llamar el Reservoir Dogs Hongkonés, el cual recomiendo que veáis y disfrutéis bien en el cine o en el socorrido dvd. Todo para poder responder la pregunta “¿Podrá la Wo Shing Society mantener el equilibrio entre sus métodos tradicionales de fraternidad y el mundo de los negocios del siglo XXI?”