sábado, 26 de mayo de 2007


La cuadrilla de los once
Ocean´s Eleven

AÑO: 1960
PAÍS: USA
PRODUCTORA: Warner Bros Pictures
DIRECTOR: Lewis Milestone
REPARTO: Frank Sinatra, Dean Martin, Sammy Davis Jr., Peter Lawford, Angie Dickinson, Richard Conte, Cesar Romero, Akim Tamiroff, Joey Bishop, Patrice Wymore, Henry Silva, Ilka Chase

Dice la leyenda “urbana” que a mediados de los cincuenta Lauren Bacall paseaba por un parque de Las Vegas cuando se encontró a un grupo de amigos tirados en el césped tras una desenfrenada jornada de juerga. Ante aquel espectáculo, les soltó “Parecéis un hatajo de ratas”. Y allí según las malas lenguas nació el mítico Rat Pack, porque aquellos tipos eran ni más ni menos que Frank Sinatra, Dean Martin, Peter Lawford, Sammy Davis Jr. y Joey Bishop. Bajo ese sobrenombre se conoció durante décadas a estos cinco conocidos hombre del mundo del espectáculo americano, triunfadores en el cine, la canción, la televisión y los show en vivo en los hoteles y casinos de Las Vegas. Su forma de vida incluía mucho más que canciones y bromas. Dentro del paquete iba sexo con bellas actrices como Marilyn Monroe, Kim Novak y Ava Gardner; juergas con políticos y capos de la Cosa Nostra; Jack Daniel’s a raudales y trajes de pelo de camello...

Y así como una forma de aprovechar su fama y continuar con la diversión nació el proyecto en 1960 de “La cuadrilla de los once”. La historia situaba a Danny Ocean y a diez de sus compañeros de armas la noche de año nuevo en Las Vegas con la intención de poner en uso sus habilidades financiados por un gángster un tanto especial, Spyros Acebos, para dar un golpe simultaneo en los casinos Sands, Desert Inn, Flamingo, Riviera y Sahara y hacerse con toda la recaudación. Este era el simple argumento con el que estos granujas se montaron un rodaje en la ciudad del juego.

La dirección de la tropa se le encargó al conocido y eficiente artesano Lewis Milestone y para acompañar en el reparto a esos cinco personajes se hecho mano de gente como Henry Silva (cuya carrera no avanzaba), Richard Benedict (protegido de Lewis), Richard Conte (quien actuaría años después en El padrino), Anthony Bergdof, la bellísima Angie Dickinson (tras enamorar a Dean Martin en Río Bravo) y el roba planos Akim Tamiroff como gángster , quien con su marcado acento ruso provocó problemas en el montaje del sonido. El film también tiene el honor de contar con un buen número de cameos. Entre ellos destaca el protagonizado por los músicos de Samy Davies Jr como los basureros que cantan con él y por encima de todos, el realizado por la actriz Shirley MacLaine, compañera de andanzas, cuya escena y diálogo con Dean Martin son totalmente improvisados, aunque este hecho se da en múltiples escenas de las protagonizadas por Sinatra, Martin y Samy.

El rodaje tuvo lugar durante las largas noches de enero y febrero de 1960 tras finalizar los show que varios de los miembros del Rat Pack mantenían en la ciudad del juego. Durante esas semanas, el grupo ofreció una serie de espectáculos que sólo pueden ser calificados como memorables, y en los que la música y las canciones se mezclaban en el escenario con bromas, chistes, y juegos entre ellos. Vestidos de etiqueta, atractivos, deseados, envidiados, con éxito y dinero, llenos de talento, bromistas, simpáticos, elegantes, hedonistas..., con un cigarrillo en una mano y con una copa en la otra, este clan llego a ser el símbolo casi perfecto de una forma de entender la vida al comienzo de los magníficos 60.
Fue una época de cambios en lo político y lo social, en la que USA abanderaba a Occidente, la Guerra fría se tornaba congelada, y la revolución estaba a la vuelta de la esquina. En esa montaña rusa, los Rat Pack se calzaron el mundo por montera. Con el cobijo del clan Kennedy y de las amistades italianas de Sinatra, al clan pareció no afectarle los cambios y mantuvieron un devenir lúdico y glamuroso lleno de lujo y diversión. Así mientras Dylan cantaba a los nuevos tiempos y buscaba respuestas en los vientos, los Rat Pack entonaban “el triste de mi” como fin de fiesta al son de las canciones de la Voz y sus acólitos con la creencia que todas las respuestas se encuentran en el bello cuerpo de una dama y en un buen trago de whisky.
Sinatra, príncipe de estos crooners y un prototipo de elegancia, hedonismo, diversión y... peligro, diría que llevaban “un estilo de vida a su manera”. Be a crooner

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